Las vistas ópticas estuvieron muy de moda en el siglo XVIII, son grabados, fundamentalmente en plancha de cobre, hechos para ser vistos a través de una "caja óptica" (con inversión del texto y la imagen), que constaba de un espejo inclinado y una gran lente, para poder ver las estampas.
"A Paris, Ches Huquier fils, Graveur, rue St. Jacques, au dessus de celle des Mathurins, au Gd. St. Remy" (2)